jueves, 25 de julio de 2013

Las Moras

—Bueno —dijo el Abuelo esa mañana— hoy nos vamos con Pablito a buscar moras al Parque Sarmiento. No recuerdo por qué fuimos nosotros dos solos, si mi hermana estaba enferma, si a mis primos les había pasado algo, cuestión que nos pasamos toda la mañana tiñendo nuestros dedos de violeta, dejando las más jugosas para comer en casa y comiendo las mas feitas, tardamos bastante tiempo, a veces mi Abuelo me hacía upa y yo extendía mis deditos para alcanzar las mas lejanas. Nos la pasamos como nunca, creo que ni fuimos a los juegos después, volvimos con una bolsa grande de moras cuidadosamente sin romper. Pasé el resto de la mañana jugando en la casa de mis abuelos y mirando Mazinger Z, después de una suculenta milanesa a la napolitana, mi abuela nos tenía una sorpresa para los dos. —Miren lo que les hice — nos mostró en un tarro, con una hermosa sonrisa. Había arruinado nuestras moras, en… dulce…dulce de moras. No lloramos con el Abuelo, pero tampoco comimos, no hubieron reproches, todo fue una gran confusión. Lástima no habernos comido las más jugosas bajo el árbol.

domingo, 13 de diciembre de 2009

lunes, 14 de septiembre de 2009

Acodado

Acodado en la barra del bar
Solo y mirando
Va calculando

A ver si tiene una oportunidad
De arrimar algo
Para su rancho

Pero parece
Las pibas de su palo
Hoy acá no están

Y va tomando
Y se va sulfurando
Y su alma empeora
Vasito tras vaso

Y va sacando
Cayos en el codo
Siempre gastando
ese mismo estaño.

Y siempre lleva con él
A su musa de la sed
Que lo ata a la barra
Aunque no quiera beber

Una vez que comenzó
No sabe como parar
Y hasta que no se le rompe el alma
No se va


Acodado en la barra del bar
Solo y tomando
Va simulando

Buscar un alma que lo entienda
Y es mentira
Yo solo quiero tomar.

domingo, 19 de octubre de 2008

miércoles, 13 de febrero de 2008

El León 37

Ayer conocí un León,
un campeón,
un santo.

No es de esos que se regalan,

que se venden,

por un gramo.


El loko a su manera,

da batalla,

es un guerrero.


Invocando a sus santos,

Con aliento de fuego.


Yo digo paz,

él dice guerra,

yo un baiser,

él fucking french.


Como dije a la Petisa:

- Estilos son estilos.


La Gallega dice:

- El disfraz es la coraza, la estrategia del guerrero.


El León le pone el pecho,

Da la vida por su amigo.


El chabón no tiene dramas.

Si faltas a la verdad,

Te pega un tiro.

Cielo de Borrachos

La Renguita

Ojos de cinco miligramos y boca de petaca, siempre lista para ser rellenada, escupida y cuando no vomitada, perdida y vuelta a recuperar.

- Siempre salgo bien parada, ¿vistess?, afirma.

Y si...¿cuando no?, si la verdad es que hasta esa cicatriz en el cuello le queda linda. Y no podría imaginársela nadie, sin esa torpe y machona manera de caminar sola; y borracha por sus pagos.

Porque el barrio es una isla, dice, y si salís de acá te ahogas.

- ¿vo´so´ del barrio, no?.

Y claro, pregunta pero ya sabe todas las respuestas. Si estás yirando todo el día, buscando una vagancia que ya se fue a dormir, o esta bailando a más de quince kilómetros del rioba.

- Si...

- ¿Vos eras amigo del Gordo Firu, no?.

- Y si, y no.

- Y al final ella sabe que yo no le voy a decir de quien soy o no soy.

- Yo soy Andreani le digo, porque tengo un buzón, y te lo voy a vender, y me río.

- ¿Y quien te dijo que yo compro nene?.

Y así podríamos estar toda la noche... pero yo me equivoco y vos te vas. Te vas lejos para olvidarte de mi para siempre. ¡¿Y que carajo te iba a decir?!, ¿qué ya nos conocíamos?, que yo te vi limpia y caminando como toda una Señora Rollinga ¨ con resquemores ¨, a tomar de una botella que se te ofrecía fría, esquinera, y ¡ con onda !. Pero vos de aquellos tiempos solo te acordas que te bañabas, que estabas gorda, pero ¡mira vos!, si ahora sos solo piel y huesos. Y si es verdad que se te nota que no te bañas, pero sos incapaz de oler, porque ya no te queda ni grasa ni sudor, solo sed.

Y ya te fuiste, y nos quedamos atónitos con el vago, porque te vas sin manguear, sin pedir una moneda, ni un trago de cerveza, querías que te digamos que éramos amigos del Gordo Firu, pero ¡a ese! (no lo escuchamos ni nombrar).

Anda saber... ¡¿quien mierda es?!. Y con El Polaco seguimos chupeteando de esa cerveza que se nos hace tan difícil de terminar, y preguntándonos donde mierda iras a terminar tu noche, si al final no sos otra cosa que un ángel, ¡no sos otra cosa que un ángel!... Te faltan las alas, que seguramente vos te las ves en tus delirios de Poxi Ran, o con lo que te guste darte vuelta, Renguita.

- ¿Cuántos años más vivirás?, ¿quién va a ocupar tu lugar cuando ya no estés?, seguramente no la veamos crecer como te vimos a vos, porque por estos lares solo pinta morir. Sino mírate, ¡míranos!. Todavía no se nos notan las alas, tenemos mucho de boludos y eso es decir que seguramente vivamos un poco más, (solo un poco), solo un poco mas que vos. Tu realidad, solo nos impacta, solo nos impacta por lo efímera que te propones la vida acá, entre nosotros.

Dos borrachos te admiramos, porque hasta te desprendiste de tu sexualidad.

- ¿Quién te emperna, Renguita?, ¿quién te baña de leche y te obliga a tirarle la goma?, ¿quién te faja al grito de ¡ puta !?. Vos ya no queres pija, queres algo mas, queres trascender, ser la pibita a la que algún salame bajo por drogadicta, y ser vengada...¨...turu tu tu tu...¨.

No se... se nota que no tenes dudas ni miedos, hace rato que dejaste las tribus porque no necesitas gente, solo tu droga y tu botella. Tu búsqueda Renguita, es tan valida como la de cualquiera, estilos son estilos, pero no quiero que tengan que remplazarte, ya no tengo tiempo de conocer a tu ángel suplente, quedate entre nosotros.

- Un brindis (clinc - clinc!), porque no te vayas volando... al cielo, de los Keridos...


El Borracho 14

- Azul, todo lo veo azul y esto ya no es gracioso desde el momento en que... si no veo nada, ya.

- Los pies que se entremezclan como un nudo y yo sin ver, cuando alguien me dice: -¡¿No ve por donde camina, borracho?!.

- Y dentro de poco van a ver lo que les hago, dentro de poco me muero y que grazioso va a ser porque nadie me conoze y me van a tener que enterrar, y yo que voy a estar muerto y no voy a poder verle la cara a la polizía cuando vean que no tengo documentoz y que nadie reclama mi cuerpo, ¡una verdadera pena!.

- Epa!, ahora devuelta azul, bueno aunque sea, ¡ahora veo!, azul pero veo, vamos a ver...

- Doña ¿no me compra un vino?, no que puta, ah...

- ¡Eh muchacho! una moneda para comer algoy...no. Pero como están hoy, no se para que se niegan si al final siempre una o dos botellas me compro.

- Abuelo ¿unas moneditas para comer?, vengaa unaaas moneeedas, mchas grazias que doselopague, acá vamos mejor.

- ¡Eh amigo!, mchas grazias, ¿por qué será que la boca no dice lo que la cabeza?, veamos, no... todavía no me alcanza, voy a buscar al Butifarra, a ver en que anda. Primero un pie y después el otro, y después, ¡no!, no... el mismo no, mira como me miran las señoras.

- ¡Eh Zeñoras!, no... ya no me miran. Uno y dos, tres, cuatro, y me meo, y me parece que no ah...no... no llegue, que mierda de borracho meon y bueno pero quien me quita la satizfación de no mearme mas encima.

- ¡Eh amigo!, no... ¡que hija de puta la muchachada!, a ver cuidado con el cordón, ¡epa! ¡nooo!, que puta madre... que no veo, no. Yo me siento, ¡pero que sed!, ¡que sed que tengo!, a ver me siento.

- No, no señor, es que no veo, ¡a ver viejo de mierda!, me arrastro para la derecha y debo estar por la verdulería, acá si... acá esta mejor.

- Tarda ¿eh?, si que tarda en ponerse azul deguelta, si mejor así... un día me muero ¡y que risa!...nadies va saber.